Atentos a la deliciosa historia que nos cuenta Alberto Angulo, y de propinas algunas fotos inéditas del archivo de Miró Peiró. Por supuesto está recogida en el libro del grupo.
Un caso que me hizo dudar.
En el INEF aprendimos que ante todo éramos educadores y que el movimiento era una buena herramienta para el desarrollo y el crecimiento de la personalidad. Por eso, después de una incursión en el negocio de los gimnasios, como después del INEF yo había estudiado fisioterapia, acepté el desafío de trabajar en una institución pública para de devolver la movilidad a quienes, por una razón u otra, la habían perdido o estaba deteriorada.


