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sábado, 13 de mayo de 2023

Tomás Peire y Jaume Miró

 La avalancha de nuevas amistades

(El texto es de Tomás Peire y las fotos de Jaume Miró Peiró. De estas he elegido las que yo no había visto nunca y creo que vosotros tampoco)

Si alguien me preguntará: ¿Cuál es el recuerdo más intenso de aquellos cuatro años? le diría que no iba a ser posible citar uno. Pero si insistiera le respondería enlazando sensaciones e impresiones que, aun sabiendo que no son todas, se me vienen a la memoria sin necesidad de pensar mucho.

La inmersión en un entorno y un sistema increíble, inesperado. La vida social, académica y deportiva en el confortable y deseado entorno del INEF, en su residencia, en las aulas, en las pistas, en la biblioteca. El aterrizaje en otro planeta, en otra dimensión. Fue como un sueño.

El descubrimiento y la admiración por la personalidad y el trato de José María Cagigal y las enseñanzas que recibimos de él. Época de protestas, de huelgas y encierros de manifiestos y asambleas, que nos hicieron mejores. Con Cagigal de paciente mediador, en interminables reuniones negociadoras en su agradable despacho, que obligatoriamente acababan media hora antes del comienzo de sus clases, margen indiscutible que él exigía para poder centrarse y preparar los temas académicos de cada lección.

miércoles, 3 de mayo de 2023

Alberto Angulo tiene una duda

 Atentos a la deliciosa historia que nos cuenta Alberto Angulo, y de propinas algunas fotos inéditas del archivo de Miró Peiró. Por supuesto está recogida en el libro del grupo.

Un caso que me hizo dudar.

Un suceso de mi práctica profesional hizo tambalearse una de las certezas más firmes de las que adquirimos durante la carrera.

En el INEF aprendimos que ante todo éramos educadores y que el movimiento era una buena herramienta para el desarrollo y el crecimiento de la personalidad. Por eso, después de una incursión en el negocio de los gimnasios, como después del INEF yo había estudiado fisioterapia, acepté el desafío de trabajar en una institución pública para de devolver la movilidad a quienes, por una razón u otra, la habían perdido o estaba deteriorada.

domingo, 26 de febrero de 2023

11 de octubre de 2023

 Tomar nota en vuestra agenda, ¡11 de octubre de 2023 a las 12! Ya tenemos fecha y hora para celebrar nuestro 50 aniversario. En marcha,

Javier Jiménez ha hecho toda la gestión de solicitud y coordinación de los distintos estamentos que participan en el acto de celebración y nos ha comunicado la fecha. Ahora toca rellenar el acto oficial, fotos, discursos, canciones y música. Y luego el nuestro, el encuentro particular, que ya veremos que se nos ocurre, además de comer juntos.

Un buen momento para perfilar ideas puede ser el encuentro en Torrevieja. Os recuerdo que el día 22 de abril nos reunimos en el chalet que Sogorb pone a nuestra disposición.

https://luis-antolin-jimeno.blogspot.com/2023/02/encuentro-en-torrevieja-alicante.html 

Tomada de https://alicante-realestate.com/fr/news/las-salinas-salt-lakes-in-torrevieja-translated-by-google/

Como Javier Jiménez ha asistido a todos los aniversarios que se han celebrado recientemente, el conoce el protocolo oficial de estos actos. En cuanto tengamos perfilada la información os la enviaremos para que propongáis vuestras ideas.

Por otra parte, el libro que he estado preparando ya está a la puerta de la imprenta. Lo tiene un par de compañeros que me avisarán de los fallos y lo que es mejorable. A continuación, pongo el epílogo. La introducción la reservo para una próxima entrada.

 Este libro ha sido creado al alimón por los amigos de la 7 promoción del INEF de Madrid, que estudió entre los años 1973 y 1977.

Se acabó de escribir en febrero de 2023, cincuenta años después de que empezáramos nuestros estudios.

Creemos que estos relatos son la vida y las inquietudes de muchos más de los que aquí han escrito.

Si de lo que contamos se derivara alguna reflexión sobre lo que supone vivir de acuerdo con el cuerpo, sobre la amistad o sobre la inteligencia que se desarrolla al moverse en alguna dirección, estaremos bien pagados.

Seguimos avanzando. Entre las buenas noticias está que París nos ha puesto en contacto con Pere Miró Sellarés. Un amigo más. 


martes, 21 de febrero de 2023

Encuentro en Torrevieja, Alicante.

 Patrocinado por Antonio Sogorb. 22 y 23 de abril de 2023

Sogorb y Gras en 2023

Antes de reunirnos en el encuentro del 50 Aniversario, allá por septiembre de 2023, convendría que hiciéramos otra reunión, por nada, por el placer de vernos. Aunque la reunión puede servir para atar algunos cabos relacionados con el encuentro de septiembre. Esta vez quien se moja es Antonio Sogorb que pone a nuestra disposición una finca en Alicante, próxima a Torrevieja.

El encuentro sería el 22 de abril, que es sábado, a lo largo de la mañana, comer allí, hablar, pasar la tarde allí mismo o buscar un sitio bonito
para cenar y, quien se quiera quedar, al día siguiente, el día 23, dar un paseo por lo que ofrece el lugar, playas o salinas (A mí me encantaría visitar unas salinas). Realmente el programa está por hacer, esperamos ideas para perfilarlo.

viernes, 6 de enero de 2023

Menéndez y el rumbo inesperado de la vida

 ¡Papá, papá, el profe de gimnasia!

 

Acabo de leer la anécdota de Trepat y me ha venido a la mente el papel de la contingencia en nuestras vidas. Os dejo aquí el relato de algo que influyó mucho en el rumbo de mi vida.

En 1979 recalé en Valencia para hacer la Mili en el cuartel de artillería de Paterna. Mientras jugaba a los soldados pude cursar en el Hospital Clínico el segundo año de fisioterapia y diez meses después estaba trabajando para una asociación de parálisis cerebral infantil y en el colegio público Jaume I, todavía nombrado "conquistador" en aquellos tiempos.


Recuerdo que las dos horas vespertinas como fisioterapeuta me resultaban mucho más fatigosas, en cuerpo y mente, que las cinco en que bregaba con los niños. Era un colegio de primaria y la APA del colegio financiaba mi trabajo y era el único profesor de los seis cursos. Fue algo duro, pero tenía libertad plena para desarrollar el programa que quisiese y, además, había conseguido lo que el ministerio nos había hurtado años antes: la docencia en primaria.

A los dos meses había cambiado mi orientación laboral futura de la fisio a la Educación Física.

En aquella época compartía la pasión profesional con el activismo político libertario, era miembro de un grupo ecologista, el GEL, y dábamos mucho la tabarra en la lucha contra la construcción de la Central Nuclear de Cofrentes. Quince días antes de finalizar el curso escolar habíamos organizado una manifestación que se preveía exitosa y que superó todas las expectativas... las nuestras y las de la policía.


Dos compañeros del GEL y yo íbamos a la cola de la marea charlando tranquilamente sobre las posibilidades de nuestro movimiento ante la respuesta de la sociedad valenciana y en diez minutos nos bajaron a tierra, literalmente la cara en el asfalto.

Mi compadre y el otro compañero eran los dos activistas más significados del GEL, la lechera paró a nuestro lado, se bajaros tres armarios y otros cuatro de paisano, que hasta el momento eran unos pacíficos manifestantes, vinieron a por ellos, y de rebufo, a por mí.

Cinco minutos después estábamos los tres en equis con las manos en la pared y, entre el murmullo, la voz de un niño que gritaba, ¡papá, papá, el profe de gimnasia!

Dos días después salí de la celda, pendiente de juicio y acusado de desórdenes públicos con destrucción de bienes. Acudí al colegio a trabajar; el jefe de estudios me llamó al despacho y me dijo que para el curso siguiente ya no contarían conmigo, algo que barruntaba desde que oí al niño, sabiendo que en el colegio y en la APA los militares eran mayoría.

Dos mes después estaba en Arlit, el primer pueblo del Níger al que llegué después de una ardorosa travesía del Sáhara argelino...me habían decidido a tomar la senda del plan B.

Saludos y abrazos para todos.

 


 

Un abrazo.

 

 

 

Luis, recordé que en el viaje mi compañero había hecho alguna foto. Acabo de buscar y sólo encontré estas dos. La Cirila, así llamábamos a nuestra autocaravana, iba totalmente equipada: refrigerador de agua (botijo), dos planchas de acero para la arena (casi acaban con mi salud), colchoneta doble, recambios varios, bidones y ruedas de tacos...je, je.



Las fotos se hicieron en una playa entre la frontera marroquí y Argel. De Arlit no tengo nada. Recuerdo que mi colega saco fotos de cuando se nos rompió la furgoneta cerca de In Guezzam, la frontera entre Argel y Níger, porque nos obligaban a demostrar que no la habíamos vendido para poder salir. La tuvimos que quemar con gasolina. Aun así, los militares de la frontera nos estuvieron vacilando una noche entera negándose a dejarnos pasar a Argel: según Wolf, el alemán que nos había recogido con su Land Rover, estaban aburridos.

 




¿Alguien puede localizar a Altube y ponerle en contacto con el grupo?

 

jueves, 15 de diciembre de 2022

Javier Jiménez. La culpa… la tuvo Luis

 Todo Javier Jiménez

Antes

Tenía dieciocho años y andaba perdido, entre Teleco y el autostop para “conocer mundo”, de Algeciras a Estambul, como decía Serrat en su “Mediterráneo”.

Era verano en Cantabria y dentro del grupo de amigos estaba Luis Solar, de Noja, de las primeras promociones de INEF (fue después director del INEF del País Vasco) pertenecía al grupo de amigos de Elisa, mi amiga, mi novia, mi compañera desde los quince años. Me quedé boquiabierto cuando Luis me explicó lo que estudiaba en Madrid, algo parecido a Medicina Deportiva quise entender: movimiento, juego, deporte, entrenamiento, expresión corporal, Anatomía, Fisiología, Biomecánica. Aquello era diferente a la Física, Química, Matemáticas y Electrónica con las que no podía después de dos años intentándolo, sin resultados positivos, y me lo planteé… empecé a entrenar.

Podría haber sido de la sexta… o no. Estuve doce horas en Vargas (septiembre de 1972), haciendo autostop, esperando a que algún alma caritativa me llevara a Madrid para hacer el examen de ingreso, pero no apareció. No había dinero para un tren o autobús y perdí un curso académico, o lo gané, nunca lo sabré, aquel día la pelota no cayó en el lado bueno, que diría Fernando París.

Esa anécdota me permitió entrenar las pruebas de acceso durante un año, iba al propio INEF y trabajaba seriamente con Landa y Cabrera, dos buenos entrenadores de la época y en verano Santoña, Faro del Caballo, carrera por el monte y los 700 escalones de bajada y… de subida, los hacía corriendo y cronometraba el tiempo. Después abdominales, coordinación, natación, salto, balón medicinal.

domingo, 9 de octubre de 2022

Tres momentos de la vida azarosa de Eduardo Gras

 …y de Nacho Gallach

Hola Antolín. Si vas a añadir algún dibujo puedes poner el mío de los cosacos escribiendo al ministro de Educación. 


Como le pidiera explicaciones sobre lo que representaba el dibujo, me dijo: Están escribiendo una carta al sultán de Turquía que estaba en plena expansión, instando al pueblo Cosaco a rendirse. Lamentablemente fueron arrasados por los turcos. Eso lo dibujé en Portobelo (Caribe panameño). Cuando me desperté me había dormido y sacado la sangre un murciélago vampiro.

Llamé a mi amigo Nacho de Valencia que nos había visitado en el astillero meses atrás y me dijo que partían rumbo a Florida en una goleta de aparejo Marconi que había comprado un americano y tenían sitio para mí como tripulante y que saldríamos en un mes. Me volví loco de alegría y me reafirmé en que el dicho popular de "quien siembra recoge", es tan cierto como que existen los milagros, aunque, a veces, al ser pequeños puedan pasar inadvertidos.

lunes, 1 de agosto de 2022

Una selección fotográfica de Vicente Rasueros

 

VICENTE RASUEROS. FOTÓGRAFO


Es un tópico que una imagen vale más que mil palabras, unas veces sí y otras no. Pero en el caso de nuestro grupo, es bien cierto que ciertas fotografías sustentan nuestros recuerdos comunes y los mantienen frescos. Incluso, algunas fotos, tienen la virtud de, aunque no estuviéramos allí en ese momento, hacernos sentir que sí que estuvimos y se han convertido en recuerdos imborrables que no vivimos en primera persona, sino adheridos al recuerdo de nuestros amigos. Vicente fue uno de los artífices de esa magia y él mismo ha seleccionado unas cuantas que, solo con verlas, nos harán viajar en el tiempo. 


 1974. Excursión al Escorial. Arce, Atienza, Truan, Jaime nuño 8ª y... 

 1974. Ramón Cid y Cechini ¿? De espaldas ¿París?  En la sala de lectura de la biblioteca

Este es Menéndez. Es evidente. ¿Pero dónde se mete? Nadie me ha dado un teléfono ni un correo fiable. No puede ser que no forme parte de esto. Si el la 7 es la mitad. Y por cierto, ¿Quién es el que tiene pegado a la espalda? ¿Y el que está al fondo? ¿Es Iñaqui Eczeiza?

 


1974. De esas fotos tenemos toda la información e incluso el relato de Gras. Todo un icono de la promoción y de la sociedad del momento. Los jóvenes al poder. Hacíamos lo que nos daba la gana.

1974. Planta 0. De las fotos siguientes hay que identificar a todos. Incluso al que aparece detrás con las barbas.



1.    Trepat, Menéndez, Morante, José Luis Sainz ¿?, Y…

2.    De la Puente, Morante, Landa, Trepat, Cechini?. ¿A quién abraza Morante? ¿El de la jarra quien es?  De la Puente detrás de Trepat… ¿Quién es el de delante? Qué lío

3.    ·Rasueros Miró Peiró, Morante, París, Erdozaín (5) ¿Y el de las barbas de atrás? Siempre está detrás. Y el que aparece entre… José Luis Sainz

Por cierto, en estas fotos me falta el otro Miró… Mejor lo dejamos en el recuerdo. Otro de los secretos de la 7ª.

1975. Una foto maravillosa. A bote pronto: Santamaría, París, Landa, Vera, Trepat, Montagut. Me faltan dos.



1975. Otro de los iconos de la 7ª.

1. El único sobre el tengo dudas es el que está a la derecha de Ramos (camiseta a rayas)

3. ¿Quién es el de la camiseta a rallas? Ramos Gorospe

1975 Peire y Vicente. No sé como acabaría ese enfrentamiento.

975. Tenemos pocas fotos de profesores. Ahí está Miguel Muñoz. Manolo Morales, Morante, el 11 Garrido, el 13 Araez… 

No se me olvidarán los problemas que tuvo para explicarnos como era el golpeo de la pelota en un córner… A él mismo le dio la risa. Una mezcla de gestos y onomatopeyas digna de Tricicle. Entonces un profesor discutido. Con el tiempo y visto el respeto que lo tenían algunos compañeros que le conocieron mejor, lo recuerdo con respeto.

Teníamos muchos compañeros con logros deportivos notables y a los que admirábamos. Pero Josean era muy grande, en todas las dimensiones. Vicente lo retrató "vestido de bonito".


Vicente tuvo la gentileza de ponernos nombre 25 años después. Si no…

miércoles, 13 de julio de 2022

Un flash en la memoria de Fernando París

 El policía, el comunista y el cura

Me llamó la atención entonces y lo he recordado —y contado a otros amigos— en más de una ocasión.

Como si de una película o un chiste se tratara, en nuestra promoción también había un trío insuperable de compañeros; un cura jesuita enamorado del baloncesto, un policía “secreta” —creo que se llamaban así— y un “comunista” militante, activista y soñador.

Yo los veía como señores mayores en una clase de jóvenes.

Una jornada de As Conversas

Para los que entramos en el INEF con diecisiete años, una persona de más de veintidós o veintitrés años era un señor mayor. Y a los mayores se les debía respeto y consideración por edad, dignidad y gobierno, así nos habían educado —y a mí me sigue pareciendo bien, imagino que porque ya soy muy mayor—. Siendo, además de mayores, cura, policía y “comunista” respectivamente, producían mucho respeto y a mí me hacía mantenerme a una cierta distancia. Los recuerdo perfectamente hablando entre ellos, tengo su imagen grabada en mi cabeza conversando en la zona de espera de una de las plantas del INEF al lado de las escaleras, mientras hacíamos tiempo para alguna clase. E incluso dirigiéndose los tres juntos a los profesores en representación de todos los alumnos, en alguna de las situaciones complicadas de los dos últimos cursos, como si de nuestros padres se tratara.


Tener un policía en las aulas de las facultades universitarias debía de ser normal en la época, no olvidemos que ingresamos en 1973, Franco no había muerto, se esperaban cambios políticos cuando eso ocurriese … ¿Pero en el INEF? ¿en una institución “casi universitaria pero no” que dependía de la Delegación Nacional de Deportes, que a su vez formaba parte de la Secretaría General del Movimiento, el partido único de la dictadura…? ¿O quizá fue por eso…? Si Juan Manuel López Blanco vino obligado o voluntario -u obligado, pero eligiendo destino- yo lo desconozco, y no sé si alguno de nosotros -que lo conocieron más y han escrito sobre él- lo sabe, igual da. Lo que sí estoy seguro es que disfrutó tanto durante la formación como cualquiera de nosotros, y si solo estaba representando un papel, debería de haber ganado un premio de interpretación. Estoy seguro también de que la formación recibida en el INEF —y no solo la deportiva o docente— le sirvió en su desarrollo profesional posterior en el seno de una policía en un estado democrático. Como nos marcó a todos en nuestra vida profesional y, estoy seguro, también en la personal.

Años 70-80. Obsérvese cómo le mira la Guardia Civil

Tener un “comunista” debía de ser, en esos años, también habitual en la mayoría de las aulas de los centros universitarios serios —las facultades, las escuelas politécnicas— y el INEF ya lo era de hecho, aunque no de derecho. Había más de uno en nuestro curso y en otros… Pero José Luis Salvador, “Salva” —con la voz recia y robusta, con su envergadura, con esa cabeza rotunda y perfilada, con una dialéctica imbatible, con una formación y curiosidad intelectual inmensa— era el referente. Salva daba la sensación de que veía todo con más profundidad que tú, que tú te quedabas en la superficie, pero él escarbaba más y era capaz de encontrar otras perspectivas, a mí, lo reconozco, me imponía mucho, me daba respeto y pudor cuando estaba con él. No solo durante el INEF, donde la relación era de “adulto” hacia “joven melifluo”, que diría Topete, sino posteriormente, cuando tuvimos oportunidad de coincidir en actividades profesionales o tuve la ocasión de visitarlo más de una vez en su despacho de la facultad en Oleiros. Siempre me producía un gran respeto, y siempre lo veía muy pesimista, a pesar de que la única foto que se encuentra en internet está con una plena sonrisa. En los últimos años después de su muerte he tenido tiempo para leer algunos de sus escritos -y de otros compañeros de nuestra promoción y de otras promociones- articulados sobre la “Conversas”, reuniones de reflexión sobre diversos aspectos vinculados al deporte, el juego, la historia, la política y la cultura. Publicaciones que recomiendo vivamente. Después de Cagigal, no muchas personas han escrito desde dentro del sector con la profundidad de Salva y de los compañeros que le rodearon en ese foro de reflexión, en el que lamento no haber participado.

Una broma. Añorbe ante el espejo

Tener un cura en el INEF también era una cosa rara, aunque siendo Antonio Añorbe de la orden jesuita, no debe de extrañarnos. La relación con Antonio fue, para casi todos, más liviana; por vivir fuera de la residencia, por su edad y por su propia condición de sacerdote: todos nos estábamos formando para algo, pero él era ya un cura, tenía una “profesión”, ocupación, compromiso y vocación … y unas reglas y obligaciones que cumplir, distintas a las nuestras. Había más distancia. En mi caso, sin embargo, el hecho de que fuéramos los dos de Zaragoza incrementó la relación, que se mantuvo después de finalizar los estudios, aunque no por mucho tiempo. Pero sí el suficiente para pedirle a Antonio que oficiara mi boda; dos años después de salir del INEF, en 1979, Antonio me casó en la iglesia de los Jesuitas de Zaragoza un domingo de mayo por la tarde, con quien sigue siendo mi compañera cuarenta y tres años después. Luego, perdimos el contacto. Antonio siguió de profesor y jefe de estudios en uno de los centros educativos más importantes de la ciudad, y fue el inspirador de muchos alumnos y alumnas que luego estudiaron educación física y son hoy profesionales consolidados.

Más o menos sobre el año 2.000 coincidí con Antonio en el patio de un colegio un sábado por la mañana; yo iba a ver un partido de minibasquet que jugaba mi hija, y él, sorpresa, iba a ver otro partido en la cancha contigua en el que jugaba su hija… entonces ambas con diez u once años. Antonio había dejado el sacerdocio, se había casado, era padre (ahora creo que es abuelo) pero seguía siendo profesor en el mismo colegio donde ha desarrollado su actividad profesional, imagino que hasta su jubilación. (aunque él se salió del sacerdocio, mi matrimonio sigue siendo válido).

Un trío memorable, de los que dos ya nos han abandonado.

 Fernando París Roche

San José (Almería) julio 2022