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sábado, 13 de mayo de 2023

Tomás Peire y Jaume Miró

 La avalancha de nuevas amistades

(El texto es de Tomás Peire y las fotos de Jaume Miró Peiró. De estas he elegido las que yo no había visto nunca y creo que vosotros tampoco)

Si alguien me preguntará: ¿Cuál es el recuerdo más intenso de aquellos cuatro años? le diría que no iba a ser posible citar uno. Pero si insistiera le respondería enlazando sensaciones e impresiones que, aun sabiendo que no son todas, se me vienen a la memoria sin necesidad de pensar mucho.

La inmersión en un entorno y un sistema increíble, inesperado. La vida social, académica y deportiva en el confortable y deseado entorno del INEF, en su residencia, en las aulas, en las pistas, en la biblioteca. El aterrizaje en otro planeta, en otra dimensión. Fue como un sueño.

El descubrimiento y la admiración por la personalidad y el trato de José María Cagigal y las enseñanzas que recibimos de él. Época de protestas, de huelgas y encierros de manifiestos y asambleas, que nos hicieron mejores. Con Cagigal de paciente mediador, en interminables reuniones negociadoras en su agradable despacho, que obligatoriamente acababan media hora antes del comienzo de sus clases, margen indiscutible que él exigía para poder centrarse y preparar los temas académicos de cada lección.

viernes, 6 de enero de 2023

Menéndez y el rumbo inesperado de la vida

 ¡Papá, papá, el profe de gimnasia!

 

Acabo de leer la anécdota de Trepat y me ha venido a la mente el papel de la contingencia en nuestras vidas. Os dejo aquí el relato de algo que influyó mucho en el rumbo de mi vida.

En 1979 recalé en Valencia para hacer la Mili en el cuartel de artillería de Paterna. Mientras jugaba a los soldados pude cursar en el Hospital Clínico el segundo año de fisioterapia y diez meses después estaba trabajando para una asociación de parálisis cerebral infantil y en el colegio público Jaume I, todavía nombrado "conquistador" en aquellos tiempos.


Recuerdo que las dos horas vespertinas como fisioterapeuta me resultaban mucho más fatigosas, en cuerpo y mente, que las cinco en que bregaba con los niños. Era un colegio de primaria y la APA del colegio financiaba mi trabajo y era el único profesor de los seis cursos. Fue algo duro, pero tenía libertad plena para desarrollar el programa que quisiese y, además, había conseguido lo que el ministerio nos había hurtado años antes: la docencia en primaria.

A los dos meses había cambiado mi orientación laboral futura de la fisio a la Educación Física.

En aquella época compartía la pasión profesional con el activismo político libertario, era miembro de un grupo ecologista, el GEL, y dábamos mucho la tabarra en la lucha contra la construcción de la Central Nuclear de Cofrentes. Quince días antes de finalizar el curso escolar habíamos organizado una manifestación que se preveía exitosa y que superó todas las expectativas... las nuestras y las de la policía.


Dos compañeros del GEL y yo íbamos a la cola de la marea charlando tranquilamente sobre las posibilidades de nuestro movimiento ante la respuesta de la sociedad valenciana y en diez minutos nos bajaron a tierra, literalmente la cara en el asfalto.

Mi compadre y el otro compañero eran los dos activistas más significados del GEL, la lechera paró a nuestro lado, se bajaros tres armarios y otros cuatro de paisano, que hasta el momento eran unos pacíficos manifestantes, vinieron a por ellos, y de rebufo, a por mí.

Cinco minutos después estábamos los tres en equis con las manos en la pared y, entre el murmullo, la voz de un niño que gritaba, ¡papá, papá, el profe de gimnasia!

Dos días después salí de la celda, pendiente de juicio y acusado de desórdenes públicos con destrucción de bienes. Acudí al colegio a trabajar; el jefe de estudios me llamó al despacho y me dijo que para el curso siguiente ya no contarían conmigo, algo que barruntaba desde que oí al niño, sabiendo que en el colegio y en la APA los militares eran mayoría.

Dos mes después estaba en Arlit, el primer pueblo del Níger al que llegué después de una ardorosa travesía del Sáhara argelino...me habían decidido a tomar la senda del plan B.

Saludos y abrazos para todos.

 


 

Un abrazo.

 

 

 

Luis, recordé que en el viaje mi compañero había hecho alguna foto. Acabo de buscar y sólo encontré estas dos. La Cirila, así llamábamos a nuestra autocaravana, iba totalmente equipada: refrigerador de agua (botijo), dos planchas de acero para la arena (casi acaban con mi salud), colchoneta doble, recambios varios, bidones y ruedas de tacos...je, je.



Las fotos se hicieron en una playa entre la frontera marroquí y Argel. De Arlit no tengo nada. Recuerdo que mi colega saco fotos de cuando se nos rompió la furgoneta cerca de In Guezzam, la frontera entre Argel y Níger, porque nos obligaban a demostrar que no la habíamos vendido para poder salir. La tuvimos que quemar con gasolina. Aun así, los militares de la frontera nos estuvieron vacilando una noche entera negándose a dejarnos pasar a Argel: según Wolf, el alemán que nos había recogido con su Land Rover, estaban aburridos.

 




¿Alguien puede localizar a Altube y ponerle en contacto con el grupo?

 

martes, 3 de enero de 2023

Ramón Trepat, nuestro compañero más surrealista

 ¡Póngase un diez, hombre! 

Os voy a contar una historia de cuando, con veinte años, me matriculé para cursar sexto de bachillerato en régimen nocturno. Año 1970.

Una vez matriculado y mientras esperaba el inicio del curso, me enteré de que se necesitaba un profesor adjunto de educación física para cubrir unas horas en nocturno, en mi propio instituto (en aquel tiempo, en el nocturno, había educación física).

Como en 1969 había hecho un curso de monitor polideportivo nacional en Barcelona, impartido por profesores del INEF de Madrid, me presenté para la plaza de adjunto pensando que, si me la daban, esperaría al año siguiente para cursar sexto de bachillerato. Pero no, me dieron la plaza y resultó que no era incompatible con los estudios a los que me había matriculado.

Y ya me veis a mi dando clases a mis compañeros de clase, a mí mismo y a otros grupos de quinto y sexto.

Esta es la anécdota, encontrarse en la situación de ser profesor de uno mismo y pasar bastante vergüenza a la hora de asistir a las reuniones de evaluación dónde se hablaba de mí.

El señor Parra, que era el titular de Educación Física, al preguntarle yo que nota debía ponerme, dijo en tono condescendiente: "Póngase un diez, hombre. Póngase un diez". Y así lo hice.


Al cabo de tres años, en el 73, empecé con todos vosotros una nueva aventura y en el 2011 me jubilé.

 

lunes, 15 de agosto de 2022

Juegos y deportes en la edad adulta 1

 Lo que queda de lo que disfrutamos

Nosotros llegamos a  la Educación Física a partir del placer que nos proporcionaba el ejercicio. Después fuimos profesionales y procuramos el placer a los demás. Pero ¿Qué queda en nosotros de aquel entusiasmo por el juego, el vértigo, la naturaleza, el esfuerzo?

En esta entrada están las fotos de las actividades lúdicas de las que algunos compañeros disfrutaron y disfrutan después de acabada la carrera. Ya sabéis que Gras da de sí para un libro y aparece en casi todas las modalidades de juegos. Hay excesiva presencia de fotos mías, pero es que me tengo muy a mano. 

Los que caminan y pasean

Antolín 2017 Valencia Toledo paso a paso 


La Hoz. 2022 Somiedo. Asturias
Peire con perro
Trepat con perro

Gras 2022 Picos de Europa

Los que navegan

lunes, 1 de agosto de 2022

Una selección fotográfica de Vicente Rasueros

 

VICENTE RASUEROS. FOTÓGRAFO


Es un tópico que una imagen vale más que mil palabras, unas veces sí y otras no. Pero en el caso de nuestro grupo, es bien cierto que ciertas fotografías sustentan nuestros recuerdos comunes y los mantienen frescos. Incluso, algunas fotos, tienen la virtud de, aunque no estuviéramos allí en ese momento, hacernos sentir que sí que estuvimos y se han convertido en recuerdos imborrables que no vivimos en primera persona, sino adheridos al recuerdo de nuestros amigos. Vicente fue uno de los artífices de esa magia y él mismo ha seleccionado unas cuantas que, solo con verlas, nos harán viajar en el tiempo. 


 1974. Excursión al Escorial. Arce, Atienza, Truan, Jaime nuño 8ª y... 

 1974. Ramón Cid y Cechini ¿? De espaldas ¿París?  En la sala de lectura de la biblioteca

Este es Menéndez. Es evidente. ¿Pero dónde se mete? Nadie me ha dado un teléfono ni un correo fiable. No puede ser que no forme parte de esto. Si el la 7 es la mitad. Y por cierto, ¿Quién es el que tiene pegado a la espalda? ¿Y el que está al fondo? ¿Es Iñaqui Eczeiza?

 


1974. De esas fotos tenemos toda la información e incluso el relato de Gras. Todo un icono de la promoción y de la sociedad del momento. Los jóvenes al poder. Hacíamos lo que nos daba la gana.

1974. Planta 0. De las fotos siguientes hay que identificar a todos. Incluso al que aparece detrás con las barbas.



1.    Trepat, Menéndez, Morante, José Luis Sainz ¿?, Y…

2.    De la Puente, Morante, Landa, Trepat, Cechini?. ¿A quién abraza Morante? ¿El de la jarra quien es?  De la Puente detrás de Trepat… ¿Quién es el de delante? Qué lío

3.    ·Rasueros Miró Peiró, Morante, París, Erdozaín (5) ¿Y el de las barbas de atrás? Siempre está detrás. Y el que aparece entre… José Luis Sainz

Por cierto, en estas fotos me falta el otro Miró… Mejor lo dejamos en el recuerdo. Otro de los secretos de la 7ª.

1975. Una foto maravillosa. A bote pronto: Santamaría, París, Landa, Vera, Trepat, Montagut. Me faltan dos.



1975. Otro de los iconos de la 7ª.

1. El único sobre el tengo dudas es el que está a la derecha de Ramos (camiseta a rayas)

3. ¿Quién es el de la camiseta a rallas? Ramos Gorospe

1975 Peire y Vicente. No sé como acabaría ese enfrentamiento.

975. Tenemos pocas fotos de profesores. Ahí está Miguel Muñoz. Manolo Morales, Morante, el 11 Garrido, el 13 Araez… 

No se me olvidarán los problemas que tuvo para explicarnos como era el golpeo de la pelota en un córner… A él mismo le dio la risa. Una mezcla de gestos y onomatopeyas digna de Tricicle. Entonces un profesor discutido. Con el tiempo y visto el respeto que lo tenían algunos compañeros que le conocieron mejor, lo recuerdo con respeto.

Teníamos muchos compañeros con logros deportivos notables y a los que admirábamos. Pero Josean era muy grande, en todas las dimensiones. Vicente lo retrató "vestido de bonito".


Vicente tuvo la gentileza de ponernos nombre 25 años después. Si no…